Juan Soto Ivars: «Hay gente que vive de decir que está salvando a las mujeres sin hacerlo»
A Juan Soto Ivars (Águilas, Murcia, 1985) siempre le ha interesado el tabú, porque, a su vez, siempre le ha obsesionado la libertad de expresión. El tabú es un miedo: el miedo a decir algo, a opinar sobre ese algo. Da igual que no lo digas, que no se nombre en la comunidad: las cosas existen, se expresen en voz alta o no. Las denuncias falsas en violencia de género existen y no son, pese al reiterado dato, el 0,001%. Esto no es darle alas a ningún maltratador ni restar importancia al sufrimiento de las mujeres víctimas de esa lacra.