A ver, hay otra posibilidad más plausibe que pensar que la NASA tiene un mecanismo secreto de comunicación con el róver de Marte increíblemente rápido (segundos en lugar de minutos), que es el que usan para censurar imágenes. Y es que el róver de marras no está en Marte, sino en algún paraje de la Tierra. Se comenta que podría estar en Devon Island, Canadá. Por ello en varias fotos se les habrían colado fósiles, porque no están en Marte, están en esa isla. Nótese que la NASA usó esa isla para probar los róvers de Marte: science.howstuffworks.com/environmental/earth/devon-island.htm timesofindia.indiatimes.com/science/secret-of-devon-island-why-nasa-us
Después Rich cuenta que la casa de Mitchell fue robada: se llevaron varios portátiles y DVDs con copias de seguridad, pero dejaron joyas y dinero. La policía lo interpreta como un robo común, pero Rich lo relaciona mentalmente con la posibilidad de que quienes hubieran clonado sus ordenadores dirigieran sus sospechas hacia Mitchell. Más tarde, un proyecto de Mitchell es cancelado; el autor dice que la explicación oficial —recortes y solapamiento con futuras misiones ESA/JAXA— era plausible, aunque la cancelación de un proyecto ya financiado le parecía inusual. Mitchell se jubila pocos meses después.
El cierre del artículo cuenta que Rich y el autor empiezan a hablar cada vez menos. El autor decide dejar JPL, porque ya no siente que entienda cuál es la misión ni para quién trabaja realmente. Tras salir de NASA/JPL, dice que su interés por comprender lo ocurrido se intensifica, y publica la experiencia esperando que otros puedan ayudar a completar las piezas que faltan.
El texto se presenta como un relato personal firmado por “John”. El autor dice que lo publica con cierta prisa a raíz de la discusión generada en los foros Above Top Secret, y explica que la experiencia que va a contar marcó el comienzo del final de su trabajo con NASA/JPL, porque empezó a creer que una institución que consideraba transparente estaba ocultando algo.
El relato empieza con un problema del rover Spirit en enero de 2009. Según el autor, Spirit recibió instrucciones para moverse, acusó recibo, pero no se movió. Además, su memoria flash no contenía datos sobre esas horas en las que había permanecido inmóvil. El equipo comprobó sistemas, recuperó la orientación del rover y después Spirit volvió a moverse con normalidad. La explicación más probable que se manejó internamente fue un fallo transitorio causado por rayos cósmicos.
Un compañero del autor, llamado en el texto Rich, era ingeniero de software senior relacionado con el software de movilidad del programa MER. Antes de que el incidente quedara cerrado, Rich consiguió descargar unos 7 MB de datos de memoria de Spirit: partes de flash y RAM. Su intención inicial era investigar si había rastros de la pérdida de registros o de un problema en la memoria.
Al analizar esos datos, Rich compara fragmentos de código de RAM con el software oficial que debería estar en la EEPROM del rover. Según el relato, casi todo coincide salvo partes relacionadas con telecomunicaciones. Al decompilar esa sección, Rich encuentra llamadas a funciones que apuntan a un dispositivo conectado mediante interfaz VME, un dispositivo que él no conocía.
Rich llama al autor para que revise lo que ha encontrado. Ambos concluyen, según el texto, que ese código no parece ser vestigial, porque en la pila de la aplicación hay indicios de que varias de esas funciones habían sido llamadas. El autor afirma que el código parecía ejecutarse cuando el paquete de telecomunicaciones transmitía datos a…
Hace más de 10 años estuve en China y me sorprendió la cantidad de motos eléctricas por la ciudad, de forma que a pesar de haber tráfico intenso no había mucho ruido. Pensé que lo veríamos pronto en Europa, pero no, llegaron antes los patinetes.