En los últimos años, la neurociencia ha puesto el foco en un mecanismo tan simple como poderoso: identificar y nombrar lo que sentimos. Este proceso, conocido como etiquetado emocional, demuestra que reconocer una emoción —como el miedo, la ansiedad o la ira— puede disminuir su intensidad y mejorar la capacidad del cerebro para tomar decisiones.
El equipo de Yale University desarrolló organoides de glándula pineal capaces de producir y liberar la hormona, lo que abre nuevas vías para estudiar y tratar el insomnio y enfermedades neurológicas como el alzhéimer. En ese escenario, un avance reciente de investigadores de Yale University aporta una herramienta inédita para entender mejor qué ocurre en el cerebro cuando esos mecanismos fallan.
Nuestro cerebro no está diseñado para un mundo tan complejo.
Esto no es IA simulando un cerebro. Son neuronas reales cultivadas en laboratorio tomando decisiones en tiempo real. Y es solo el principio
A casi todos nos sucede: conocemos a alguien, pasamos un rato agradable conversando y, poco después, no recuerdas exactamente el nombre esa persona. Este lapsus se asocia de inmediato a un problema de memoria o incluso a temores de deterioro cognitivo. Sin embargo, los psicólogos y los neurocientíficos advierten que, en la mayoría de los casos, esta dificultad responde a otros factores y no implica una pérdida real de memoria.
La autora de ‘Mente calma’ conversa con ‘Infobae España’ sobre rumiaciones mentales, sus efectos en la salud física y mental y algunas técnicas para aliviarlas
La experta señala que el sentido de pertenencia al grupo es una de las necesidades básicas humanas, y que los alumnos que estudian en el extranjero se enfrentan a grandes retos para sentirse parte del entorno
Graduado en bioquímica molecular y máster en neurociencia, Asier representa el perfil de alta cualificación que el mercado laboral busca, pero al que a menudo le cuesta acceder. Recién graduado su trayectoria se vio algo limitada con la pandemia. "Decidí hacer el máster. Tengo mucha ilusión y se que las ofertas vendrán, aunque es complicado encontrar laboratorios que se adapten a mis limitaciones físicas", señala. El joven bilbaino cuenta gran interés en el campo de la investigación genética específicamente la Osteogénesis Imperfecta (popularme
Un estudio de la Universidad McGill demuestra que las emociones y los detalles objetivos activan redes cerebrales diferentes. Así, la manera en que se narra una historia puede cambiar la forma en que el cerebro guarda y recuerda los hechos. El trabajo, difundido por la Society for Neuroscience, aporta una visión fascinante: la memoria no es un simple archivo, sino una construcción influenciada por la manera en que se nos presenta la información. Lo que recordamos no solo depende del hecho en sí, sino de cómo fue contado.
El concepto del fortalecimiento cognitivo se refiere “al aumento de la reserva o capacidad cognitiva”, lo que el doctor Mauricio Alejandro Conejo Hernández, director ejecutivo del Instituto de Neurociencia Cognitiva, compara con nuestros ahorros financieros.
La investigación dirigida por la Universidad de Jyväskylä (Finlandia) revela que la música que más nos impacta emocionalmente suele ser la que escuchamos durante nuestra adolescencia, alcanzando su punto máximo alrededor de los 17 años. Este fenómeno, conocido como “golpe de reminiscencia” [reminiscence bump], se refiere a la tendencia del cerebro a formar recuerdos musicales especialmente duraderos durante esta etapa.
¿Por qué una parte de la sociedad sigue apoyando a sus líderes políticos incluso cuando se enfrentan a graves acusaciones de corrupción? El psiquiatra José Miguel Gaona y el psicólogo José Manuel Aguilar ofrecen una respuesta desde la neurociencia: “El cerebro humano descarta la información que contradice sus creencias y se aferra a la emoción”.
¿Alguna vez has notado que las mejores ideas llegan cuando estás bajo la ducha? No es casualidad. La ciencia ha demostrado que, durante esos minutos frente al agua, el cerebro entra en un estado mental único que estimula la creatividad y la resolución de problemas. De acuerdo con investigaciones en neurociencia cognitiva, ducharse permite que la mente cambie de un modo de atención enfocado -cuando nos concentramos en una tarea concreta- a un modo difuso, mucho más relajado y libre.
Investigadores del Hospital Monte Sinaí de Nueva York descubrieron que más del 60 % de las proteínas cerebrales se modifican tras la muerte, lo que pone en duda décadas de estudios basados en tejido post mortem. El hallazgo, difundido por National Geographic, podría transformar el modo en que se investigan los trastornos mentales y se desarrollan terapias neurológicas.
Mantener la mente activa y saludable a medida que se envejece no es una ilusión, sino un objetivo científicamente alcanzable. De acuerdo con recientes investigaciones en neurociencia cognitiva, el secreto está en cultivar hábitos que fortalezcan el cerebro a lo largo de la vida, lo que se conoce como reserva cognitiva.
Vivimos con la mente siempre encendida. Entre notificaciones, reuniones, redes sociales y tareas pendientes, nuestro cerebro apenas encuentra espacio para descansar. Y, al igual que un ordenador saturado de procesos, empieza a ir más lento, a cometer errores y a sobrecalentarse. De ahí surge un concepto cada vez más comentado: el modo ahorro mental, una forma de describir cómo nuestro cerebro intenta protegerse del exceso de información apagando lo que no considera urgente.
Vivir enfadados puede ser muy perjudicial para nuestra salud. Así lo ha demostrado el experto en neurociencia Michael Hunter, quien investiga distintos fenómenos para mejorar nuestro estilo de vida. Lo cierto es que nuestro estado de ánimo no solo se traduce en meras emociones, sino que tiene un impacto real e importante sobre la salud. Es capaz de mermar ciertas capacidades o funciones neuronales de nuestro organismo. Los consejos de Hunter para evitarlo son claros y sencillos.
Ha dedicado su vida a entender cómo funciona el órgano humano más misterioso. Ahora regresa a España para impulsar desde Madrid el primer Centro Nacional de Neurotecnología y convertirlo en un referente internacional
El cerebro necesita retos, movimiento y equilibrio entre descanso y actividad. Esa es una de las principales conclusiones que dejó la doctora Marta Ruipérez Alonso. Especializada en neuroelectrofisiología, Ruipérez explicó de manera accesible cómo se comunican las neuronas a través de señales eléctricas y qué papel desempeñan los neurotransmisores en procesos como la memoria o las emociones.
La neurocientífica Nazareth Castellanos analizó la relación entre el corazón y el cerebro. "Históricamente ha habido culturas cerebrocentristas, como la nuestra, y culturas cardiocentristas", explica la experta, que puso como ejemplo el Antiguo Egipto como un caso de cultua cardiocentrista o bien la medicina sufí, para la cual el corazón era "la alfombra donde se asienta lo que antes se llamaba el alma, la inteligencia, las emociones".
El duelo es una vivencia humana universal, inevitable y profundamente emocional que se experimenta después de una pérdida significativa, como la muerte de un ser querido, de una mascota, de un trabajo, entre otras muchas causas posibles. Sin embargo, -aunque poco valorado y mucho menos reconocido- también existen duelos invisibles por la pérdida de proyectos, sueños, o expectativas que no llegan a concretarse pero que tenían un fuerte significado para el individuo.
Aprender un nuevo idioma no es solo adquirir vocabulario y reglas gramaticales, es una experiencia que transforma el cerebro. Cada vez que incorporamos una lengua distinta, el sistema nervioso central se ve obligado a reorganizarse, creando nuevas conexiones neuronales y reforzando circuitos ya existentes. Este proceso, conocido como plasticidad cerebral, se considera una de las formas más potentes de ejercitar la mente.
La memoria es una de las funciones más fascinantes del cerebro humano. Gracias a ella podemos aprender, reconocer rostros, revivir experiencias e incluso contribuir a construir nuestra identidad personal, según la neurociencia de la memoria. Sin embargo, no todos los momentos que vivimos se conservan: algunos se fijan de manera duradera, mientras que otros desaparecen con el tiempo, lo que explica por qué olvidamos ciertos recuerdos.
Hablamos del cerebro con el neurocientífico Javier Ortiz-Tudela. Dirige el proyecto CONNECTS desde el Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento de la Universidad de Granada. Javier Ortiz-Tudela nos habla de cómo el cerebro utiliza distintos tipos de memoria para lo que considera congruente o incongruente. Él está estudiando cómo procesa el cerebro toda esta información. Encefalogramas y resonancias magnéticas permiten ver cómo se producen estos procesos y cómo reacciona el cerebro cuando encuentra un error predictivo.
Miras el título de una serie y ya no recuerdas de qué iba. No es una señal que deba preocuparte. No estás perdiendo memoria. Se trata de un fenómeno que se está extendiendo y para el que la neurociencia ha encontrado una explicación lógica. La industria audiovisual está viviendo una auténtica edad de oro. Gracias a la aparición de las plataformas se han multiplicado las opciones de ver series y películas. La competencia es feroz y cada semana intentan atraernos con nuevos títulos.
Se ha inaugurado una nueva Sala Inteligente de Neurociencia en Riad, Arabia Saudita, marcando el primer centro de este tipo en Oriente Medio. Está diseñada para monitorear a pacientes con afecciones neurológicas, incluidos aquellos con epilepsia y pacientes en proceso de recuperación de complejas cirugías cerebrales.
¿Somos fieles por elección o por temperamento? ¿Puede un rasgo de la personalidad predecir si alguien será infiel? Estas preguntas, que parecen más propias de sobremesas intensas o debates sin respuesta, están hoy en el foco de la psicología de la personalidad y la neurociencia conductual. Y según explica la divulgadora Raquel Mascaraque, hay ciertos rasgos que podrían inclinar la balanza aunque no lo decidan todo.
Imagina llegar a una clase repleta de desconocidos. Hablas con algunos, te ríes con otros y, sin saber cómo, unas conexiones cuajan y otras se enfrían. Una nueva investigación sugiere que, días antes de cualquier conversación, ya había señales invisibles de compatibilidad: patrones de actividad cerebral sincronizados ante historias, chistes o debates proyectados en una pantalla.
Lo que le gusta a unos, puede horrorizar al resto, provocando que sea muy complicado encontrar en el mundo alguien con una idéntica lista de gustos. Sin embargo, ¿por qué esos y no otros? ¿Por qué a alguien le encanta una cosa mientras que al resto puede no gustarles nada? Loren, experta en neurociencia, ha respondido en uno de sus últimos vídeos de TikTok (@neuroloren) a estas cuestiones: “¿Por qué tu película favorita es esa y no cualquier otra? ¿O por qué prefieres reguetón en vez de rock? ¿O al revés? Tus gustos no son tan tuyos como crees.
Imagina despertar cada mañana con el peso de toda tu vida grabada en la mente, no como fragmentos dispersos, sino como una película en alta definición que nunca se apaga. Para quienes padecen hipertimesia, esa es su realidad: un archivo imborrable de cada risa, cada lágrima y cada instante.
Un reciente neurorrecital ha permitido al público "mirar dentro" de la mente de un concertista mientras toca. Visualizando las conexiones neuronales del pianista Nicolas Namoradze en directo, los espectadores pudieron comprobar cómo la calma de una pieza de Debussy genera una actividad cerebral mucho más serena que la tormenta neuronal desatada por una sonata de Beethoven.
La neurociencia ha demostrado que lo que sentimos en el enamoramiento tiene raíces biológicas muy claras. Y es que la ciencia puede ayudarnos a comprender no solo el amor, sino también el desamor y a procesarlo de otra manera. Conocer cómo funciona nuestro cerebro nos da herramientas para vivir mejor las relaciones. En primer lugar, debemos comprender que el amor no es un estado único, sino un proceso con varias fases como el deseo, la atracción y el apego.
Un accidente cerebrovascular no solo mata parte del cerebro. También interrumpe una vasta red de neuronas que intercambian mensajes con regiones lejanas. La muerte de una neurona puede llevarse miles de estas conexiones, como líneas eléctricas caídas. Y, sin embargo, descubrió el Dr. Carmichael, la lesión inicia una ola de plasticidad y crecimiento en todo el cerebro, un evento que anteriormente se pensaba que ocurría solo en el desarrollo. Las neuronas vuelven a la vida, brotando nuevas raicillas que se abren camino en la materia gris.
Con gran entusiasmo de estar en México, la psiquiatra Marian Rojas Estapé subió al escenario de México Siglo XXI para compartir un diagnóstico del mundo actual: una sociedad intoxicada por el estrés, atrapada en la distracción de las pantallas y con una urgente necesidad de recuperar la conexión con la naturaleza, con los demás y con uno mismo.
¿Te suenan estas frases? “No me llamas nunca”, “No te acuerdas de tu madre”, “Ya no venís a verme”… Hay un largo etcétera. Son expresiones habituales que los adultos mayores pueden usar para llamar la atención sobre esa supuesta soledad en las que los dejamos. Muchos hijos se extrañan porque sus padres no eran así. Por qué tenemos la sensación de que antes no nos necesitaban tanto y el ritmo de visitas era el mismo. No es una sensación. Muchos de nuestros mayores cambian su carácter.
Un reciente hallazgo científico en el campo de la neurociencia sugiere que el ejercicio constante podría desempeñar un papel fundamental en la manera en que el cerebro maneja los recuerdos dolorosos. La investigación señala que la actividad física no solo fortalece el cuerpo, sino que impacta directamente en la plasticidad cerebral, particularmente en el hipocampo, la región encargada de formar y almacenar la memoria.
Los empleados en organizaciones con alta confianza son más productivos, tienen más energía, colaboran mejor con sus colegas y permanecen más tiempo con sus empleadores. También sufren menos estrés crónico y son más felices con sus vidas, factores que impulsan un rendimiento superior. Estos datos surgen del trabajo de investigación de más de una década de Paul Zak, fundador del Centro de Estudios de Neuroeconomía de la Universidad de Claremont y autor de Trust Factor: The Science of Creating High-Performance Companies.
El hecho de que una máquina pueda «leer la mente» parece sacado de una película de ciencia ficción, pero un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de California ha logrado identificar el tipo de imagen que estaba recordando una persona analizando la actividad de su cerebro. El hallazgo, publicado en la revista Advanced Science, confirma que el cerebro organiza los recuerdos visuales por categorías. Asimismo, demuestra que, mediante técnicas de inteligencia artificial y aprendizaje automático, es posible decodificarlos.
El primero y más común es dormir poco. Estudios en el campo de la neurociencia han demostrado que incluso una restricción moderada del sueño perjudica la atención, la memoria de trabajo y el juicio. Dormir bien no solo optimiza la energía, también fortalece el cerebro y protege la salud mental. Otro hábito a considerar es el consumo de alcohol.