La neurociencia del amor
La neurociencia ha demostrado que lo que sentimos en el enamoramiento tiene raíces biológicas muy claras. Y es que la ciencia puede ayudarnos a comprender no solo el amor, sino también el desamor y a procesarlo de otra manera. Conocer cómo funciona nuestro cerebro nos da herramientas para vivir mejor las relaciones. En primer lugar, debemos comprender que el amor no es un estado único, sino un proceso con varias fases como el deseo, la atracción y el apego.