¿Qué pasa en tu cerebro después de una siesta a mitad del día?
Dormir un rato en mitad de la jornada no solo ayuda a recargar energías, también tiene efectos directos en el cerebro. Diversos estudios científicos apuntan a que una siesta corta —entre 20 y 30 minutos— mejora la memoria, la concentración y la capacidad de aprendizaje. Según expertos en neurociencia, el cerebro aprovecha el sueño ligero de la siesta para consolidar recuerdos recientes y procesar información adquirida durante la mañana.