La meditación revierte el envejecimiento del cerebro
Uno de los descubrimientos más importantes con respecto a la práctica de la meditación es que meditar permite remover e implantar hábitos casi a voluntad. Esto es lo que se conoce como neuroplasticidad. Por medio de la meditación uno puede generar importantes cambios cerebrales capaces de alterar la mente, los hábitos, la capacidad de atención y la retención de información, es decir, la memoria.