Las visiones “divinas” de los creyentes son tan “reales” como las abducciones extraterrestres
Estos dos últimos siglos de conocimiento en Psicología, Psiquiatría y Neurociencia han demostrado de la forma más inequívoca que nuestro maravilloso cerebro es un órgano bastante falible que tiene una clara tendencia a sobre imaginar con demasiada frecuencia. Tal es así que un porcentaje importante de la población humana sufre de manera más o menos habitual delirios y alucinaciones, sin tener necesariamente que estar desequilibrado. Es como he comentado antes, un malfuncionamiento esporádico de nuestra mente.
