Las delirantes exigencias de Peinado: pidió que su mesa estuviera en una tarima para estar más alto que Bolaños
A primera hora de la mañana, el magistrado ya ponía pegas al ver que el coche con chófer que había solicitado al Gobierno tenía un pasajero extra: un agente de Policía. Automáticamente, Peinado dejó claro que no quería que estuviera allí, dejándolo por escrito. Ya dentro, le esperaba una sala que Moncloa había preparado con sillas para el juez, el declarante, las defensas y las acusaciones. Pero además, Juan Carlos Peinado había demandado toda una ristra de materiales con su correspondiente repuesto