Tus hijos podrían estar volviéndose fascistas (y todo empezó porque no tienen novia)
Puede sonar exagerado, pero no lo es: muchos adolescentes están desarrollando una peligrosa mezcla de frustración afectiva, aislamiento social y consumo masivo de ideología extrema. ¿Y sabe dónde empieza todo? En algo tan aparentemente inofensivo como un “no tengo novia”.