La neurociencia lo tiene claro: las canciones de nuestra adolescencia son las que más nos marcan emocionalmente
La investigación dirigida por la Universidad de Jyväskylä (Finlandia) revela que la música que más nos impacta emocionalmente suele ser la que escuchamos durante nuestra adolescencia, alcanzando su punto máximo alrededor de los 17 años. Este fenómeno, conocido como “golpe de reminiscencia” [reminiscence bump], se refiere a la tendencia del cerebro a formar recuerdos musicales especialmente duraderos durante esta etapa.