Anuncios responsables en vez de jugadores responsables: la neurociencia revela la trampa publicitaria del juego
“Juega con responsabilidad. Sin diversión no hay juego”. Este lema está extraído de una de tantas plataformas deportivas con opción de realizar apuestas. La carga de esa responsabilidad recae en el individuo, pero la neurociencia y el estudio de los mecanismos cerebrales asociados al juego patológico revelan una realidad distinta. El sujeto poco puede hacer ante la avalancha de estímulos publicitarios que explotan sus sesgos cognitivos y su química cerebral. Incluso las campañas institucionales “juegan” en su contra.