El 3737 es un número que tiene su capricho, difícil de olvidar. Luminoso si cuantifica amaneceres, extremadamente goloso si se refiere a bolitas de chocolate... En este caso es un número brutal dado que aglutina a las 3.737 mujeres (1 de cada tres, menores) que, en España, han denunciado haber sido agredidas sexualmente por otros tantos grupos de hombres desde 2018, año en el que el fenómeno de las manadas empezó a incluirse en las estadísticas del Ministerio del Interior, primero tímidamente y luego por derecho, hasta 2024. De modo que, a ese número brutal, todavía queda añadirle todas las agresiones sexuales de dos o más hombres contra una mujer de forma simultánea, probablemente más de 800, que se han producido en el último año y medio, y las mujeres que han sido agredidas en el País Vasco, que tiene su propio recuento. Puede que se alcancen las 5.000 víctimas registradas de un fenómeno que se denuncia en un bajo porcentaje de casos.
En junio se cumplirán diez años desde que se produjese la violación grupal que animó, aunque con retraso, a tener en consideración este tipo de violencia como algo específico y digno de merecer atención, después de que la sociedad española tomase las calles para protestar a favor de la víctima, en contra de los canallas y en contra de parte de los jueces que dictaron aquella primera sentencia. La encorajinó las circunstancias de una joven madrileña de 18 años que fue acorralada en una portería durante los Sanfermines de 2016 por cinco hombres sevillanos, José Ángel Prenda, Alfonso Jesús Cabezuelo, Ángel Boza, Antonio Manuel Guerrero y Jesús Escudero, que la forzaron hasta extremos que la opinión pública no había concebido hasta ese momento y que fueron calificadas por el juez discrepante de la primera sentencia como «sexo en un ambiente de jolgorio». Después, el Supremo aclararía al magistrado ciego que el sufrido por la víctima había sido un «auténtico escenario intimidatorio» y condenó a los violadores a 15 años de prisión que la…
#16 Un murciano que desayuna niños vivos por las mañanas. El anticristo reencarnado en escritor, que escribe cosas endemoniadas.
Debería ir a la hoguera por hereje.
#10 Vamos a ver, uno ha escrito un libro donde documenta todo el entramado y las graves consecuencias de las denuncias falsas, y la otra ha abierto un canal para que puedan amplificar las denuncias falsas de ciertas personas.
Lo mismo es.
#2 Es gracioso que taches de chiste a los demás cuando ni te has molestado en ver el vídeo, ya que no solo no menciona los galones, sino que dice textualmente: «Cada vez que sube el precio del petróleo baja la popularidad de Trump. Hoy, el precio del petróleo en Estados Unidos toca los cuatro dólares. Estamos aquí en apuros con el 1,99. Cuatro dólares acaba de tocar en Estados Unidos, el mayor precio desde el año 2022»
#18 Vale Jose, tú has elegido hacer el ridículo. Disculpa que no termine de leer tu comentario.
Y queda tremendamente feo ridiculizar a las mujeres con este usuario troll que te has creado. Las mujeres, por lo general, son bastante más inteligentes que esté personaje histriónico carente de cordura que te has creado, no sé muy bien para que.
#15 No es necesario que te victimices conmigo, eso no te va a funcionar, ya que si me lees, verás que poco te he insultado yo, más allá de poner en relieve tus propias incongruencias.
Tampoco hace falta que te hagas pasar por mujer, ya que en realidad las mujeres no necesitan recalcar épicas del siglo pasado, ellas ya son capaces de conseguir lo que necesitan por sus propios medios.
Ahora bien, no hablo que el juez prevarica, este dicta sentencia en función de las leyes, y a consecuencia de leyes tan desastrosas como la del si es si pueden darse estás distopías.
Ahora bien, como veo que no te has parado a leer la noticia, ya te la cuento yo: ¿Te parece bien que se destroce la vida un joven inocente por acostarse con su novia solo porque está, a posteriori, considere unilateralmente que se tratase de una vilacion?
Agradecería que respondieras a mí pregunta sin salirte por los cerros de Úbeda.
#2 No, por desgracia dudo que lo sea, ya que solo lo publica este medio y ninguno más ha hecho una confirmación oficial, por lo cual lo más probable es que esto un bulo más.
#13 A veces es mejor intentar argumentar que caer en la descalificacion gratuita.
Pero claro, para ello hace falta cierto nivel cognitivo y de inteligencia, en sus manos está.
#11 No se si te estás percatando que estoy intentando mantener un debate constructivo, y solo sabes salir por peteneras con las clásicas gilipolleces.
Ya se que no eres más que un simple troll cuya única función es enmierdar los hilos con tus frustraciones personales, pero ahora tienes tú oportunidad de intentar comportarte como un usuario mínimamente inteligente
O puedes seguir soltando tus payasadas para terminar de retratarte como lo que eres.
#7 Creo que no te has leído el artículo.
No se trata de un "error judicial" sino en base a los hechos probados, los cuales son delirantes, como se condena por violación a un joven por "salir con su novia" (según pensaba lícitamente el)
Esto es bastante grave ya que abre la puerta a las "Violaciones retroactivas" (sexo consentido, que posteriormente, por la razón que sea, pasa al arrepentimiento y consecuentemente a "violación") gracias a la ley del si es si
#2 Hay que dejar que los iluminados como al que enlaza #0 dejen correr sus frustraciones para que nos regalen momentos tan épicos como este. Lo que me he podido reír
En junio se cumplirán diez años desde que se produjese la violación grupal que animó, aunque con retraso, a tener en consideración este tipo de violencia como algo específico y digno de merecer atención, después de que la sociedad española tomase las calles para protestar a favor de la víctima, en contra de los canallas y en contra de parte de los jueces que dictaron aquella primera sentencia. La encorajinó las circunstancias de una joven madrileña de 18 años que fue acorralada en una portería durante los Sanfermines de 2016 por cinco hombres sevillanos, José Ángel Prenda, Alfonso Jesús Cabezuelo, Ángel Boza, Antonio Manuel Guerrero y Jesús Escudero, que la forzaron hasta extremos que la opinión pública no había concebido hasta ese momento y que fueron calificadas por el juez discrepante de la primera sentencia como «sexo en un ambiente de jolgorio». Después, el Supremo aclararía al magistrado ciego que el sufrido por la víctima había sido un «auténtico escenario intimidatorio» y condenó a los violadores a 15 años de prisión que la…