Gaza desde el espacio
No hacía falta que me explicaran nada sobre el genocidio viendo la devastación de Gaza desde el espacio. Juntando las fotos tomadas por satélite sale un lienzo de 300 kilometros cuadrados de ruinas y escombros. No hace falta más para saber que si en el área metropolitana de Gaza había algo más de dos millones de personas, esa devastación significa la muerte de cientos de miles.
Imaginemos que los bombardeos no han provocado muertos, que los cañones de los tanques Merkava no han matado a nadie, y que los francotiradores del ejército israelí no han asesinado a ningún palestino. Simplemente, Gaza se fue desmoronando al estado en que se encuentra. La gente salía a tiempo de sus casas y no había ningún muerto o herido en los derrumbes.
En ese escenario, si tienes una herida en la encía y se infecta, olvídate. Tu dentista ahora no puede tratarte porque su clínica dental se derrumbó, con todo el material. Olvídate de ir a una farmacia por antibióticos, están derrumbadas. No bebas agua porque se derrumbaron los edificios de distribución y tratamiento de las aguas, y ahora el agua que puedas recoger empeorará la infección.
Te mueres por una simple herida que surgió de forma natural, te mueres por cualquier patología previa que ya no van a poder tratarte. Porque no hay lugares, ni materiales, ni medios, ni especialistas para solucionar las pequeñas o grandes enfermedades cotidianas que sufría la gente antes del ataque. Todo eso pasa sin necesidad del daño personal que han infligido los israelíes.
Por supuesto, la realidad es mucho peor que ese escenario donde la ciudad se desmorona de forma incruenta dejando a sus habitantes a la intemperie, muriendo solo por falta de medios. Como pasa en un ataque nuclear prácticamente todas las infraestructuras y los servicios públicos que sostienen a la población han quedado destruidos y parte de la población ha sido herida o destruida con ellos.
Los pocos edificios con personal que se mantienen en pie están colapsados por el incesante flujo de heridos provocados por las bombas, los cañones y francotiradores. Pero a diferencia de cualquier otra ciudad bombardeada en Gaza no existe un alrededor de ciudades o Estados que envíen toda la ayuda posible. La entrada de la ayuda está regulada por el invasor, de forma calculada para provocar la mayor escasez posible.
¿Cómo se tapa todo eso? Por muchos resorts y zonas ajardinadas que se pongan tras este horror, las fotografías por satélite van a seguir aquí, en Internet. Los cientos de miles de vídeos y de historias que cuentan y contarán los supervivientes a familiares y amigos de otros países van a estar aquí mismo. Todos los rastros de las personas que existieron y quedaron entre las ruinas. Todo eso va a estar con nosotros, para siempre.