#3 Desde que murió Franco, Marruecos no para de meternosla doblada. Con el dictador no se andaba con chorradas, dado que era un bárbaro sadico y le mandaba la Legión a sangre y fuego.
Ahora, que sabe que somos unos gayers, nos la lía todo el rato impunemente.
En mi actual empresa, los Mohameds y las Fátimas pueden fácilmente representar un tercio de la plantilla. Por supuesto, en los puestos de personal de baja cualificación.