Todo lo que aún no es normal en Paiporta, el epicentro de la dana, 36 días después de la riada | España | EL PAÍS
El negocio más exitoso es la lotería, con supersticiosos que hacen cientos de kilómetros buscando suerte en el desastre. Juan, almeriense, hostelero en paro, espera su turno en la lotería La Millonaria, uno de los pocos locales abiertos tras la catástrofe en el epicentro de la dana. “Siempre que pasa una desgracia, hay que comprar”, explica, casi extrañado por la pregunta. Por la mañana cogió el coche, hizo 450 kilómetros hasta Paiporta, gastó 800 euros en décimos —tenía encargos de familiares y amigos— y se volvió a su casa.