Irún, la última frontera para los migrantes africanos que cruzan a Francia | EL PAÍS Semanal | EL PAÍS
A pesar de que el Bidasoa ha sido históricamente un lugar de paso, los controles de la Policía francesa y las devoluciones en caliente se oponen al espíritu de Schengen. El chico baja del autobús. Un petate rojo y una bolsa de plástico por todo equipaje. Se llama Alou y dice que tiene 18 años, pero podrían ser 15 o 16. Ha recorrido más de 5.000 kilómetros desde que salió de Malí. Ha hecho Mérida-Irún en autobús. Antes hizo Cádiz-Mérida, y antes Tenerife-Cádiz, y antes El Hierro-Tenerife, y antes, en patera, algún lugar de la costa africana.....