La pugna ideológica frente a la ultraderecha
El adversario principal de la ciudadanía democrática ya no serían los desacreditados ricos y poderosos, una élite desprestigiada en estas últimas décadas, sino que se construye un nuevo enemigo (ficticio). Así, se canalizan el odio y el sometimiento hacia los de abajo, con el principal chivo expiatorio: inmigrantes (pobres), con distintos rasgos étnico-culturales a marginar (musulmanes). Y, en un plano más general, se va combatiendo contra la dinámica ‘progre’, el feminismo, el ecologismo, las fuerzas de izquierda y la propia democracia