Una mujer acoge a un okupa magrebí por solidaridad y acaba yéndose por miedo:"Me llamaba puta, perra sucia y veía porno frente a mi"
Una mujer llamada Estíbaliz Kortazar Errecatxo ha tenido que vivir junto a un inmigrante okupa que, desde enero de 2024, ha convertido su día a día en una auténtica pesadilla. Lo que comenzó como un gesto de solidaridad con una persona necesitada ha terminado con Estíbaliz fuera de su propia vivienda, con secuelas psicológicas y una campaña en marcha para exigir justicia, según ha avanzado El Español.
