Era un hombre
Era un hombre, estaba claro. Tenía aspecto de hombre, fuerza de hombre, genitales de hombre, actitud de hombre, y había socializado toda su vida como hombre (que es lo de menos, la verdad). Nacida en Argelia, tuvo la mala suerte de contar con una anomalía física que no fue detectada en sus primeros años de vida. Sus genitales externos eran femeninos, ergo pensaron que era una mujer.