Serrano restaba responsabilidades al Gobierno de la Comunidad de Madrid para volcarla sobre los trabajadores. Esta versión de los hechos viene un día después de la declaración del ex asesor de Ayuso, Antonio Burgueño, tras reconocer que se le ofreció a él asumir el mando único sanitario.
La presidenta de la Comunidad de Madrid dice que el antiguo consejero de Políticas Sociales "no tiene corazón" y vuelve a mentir sobre la cifra de fallecidos. Asimismo, negaba la existencia de unos protocolos que ya ha podido ver todo el mundo.
Alberto Reyero ha acudido este martes a declarar como testigo en la segunda causa abierta contra ex altos cargos de la Comunidad de Madrid por los protocolos de la vergüenza.
A partir de documentos oficiales, testimonios clave y declaraciones institucionales, desmontamos las cuatro grandes mentiras realizadas por la presidenta madrileña: el "borrador" que, realmente, fue uno de los protocolos de la vergüenza; la falsa medicalización de las residencias; las nuevas cifras de fallecidos del Gobierno madrileño; y el "mando único" de Pablo Iglesias.
Los familiares de víctimas denuncian que tuvo un papel "determinante" en el bloqueo de las derivaciones ya que era el máximo responsable del servicio de ambulancias, que no iban a las residencias si no tenían la autorización del geriatra de enlace.
Bosch ha explicado que se ha producido un cambio clave en la estrategia procesal de las víctimas. "Inicialmente se ejercieron acciones por homicidio imprudente y por omisión del deber de socorro, especialmente contra cargos directivos de las residencias, y fueron archivadas. Pero ahora se han presentado acciones por un delito diferente: la denegación de asistencia sanitaria por motivos discriminatorios, lo que dirige la responsabilidad hacia quienes diseñaron los llamados 'protocolos de la vergüenza'".
Solicita a la jueza que amplíe los delitos investigados y pide que se cite como investigada además a la geriatra María Teresa Vidán Astiz, por su presunta colaboración en las órdenes de no derivación de personas mayores en residencias.
Nos llena de un poco de esperanza, pero con mucha prudencia, porque hemos aprendido mucho en este camino”, apuntó Huerta. La activista subrayó que la movilización social y el documental que visibiliza lo ocurrido en las residencias han sido determinantes. “La verdad se ha sabido, y eso pone a la judicatura en una situación comprometida si no actúa”, dijo.
El exconsejero de la Comunidad de Madrid Alberto Reyero ha asegurado que es falso que las muertes en las residencias de mayores fueran inevitables. Asegura que cinco años después no ha cambiado su posición: "Yo sí puedo dormir tranquilo"
Un informe elaborado en el Hospital Ramón y Cajal analizó la mortalidad de 419 pacientes enfermos que en marzo y abril de 2020 vivían en 31 residencias en el área del hospital. De 130 ingresados sobrevivieron 94.
Carmen López (Marea de Residencias) y María Jesús Valero (Asociación 7291 Verdad y Justicia) celebran la citación de los firmantes de los protocolos: "Es una buena oportunidad para que digan la verdad"
"Hay tres claves fundamentales que explican lo que está pasando. Esta vez ya no se pide investigación por homicidio, se pide investigación por denegación de servicio público, es decir, porque se les negaron los médicos a quienes estaban en las residencias. Segunda clave: se cita a los dos autores e inspiradores de los protocolos. Y tercera clave: la fecha, pues se hace justo antes de que prescriba"
La presidenta se ha emocionado al recordar que "en su viaje más triste a un hospital", hace casi dos años, todo su dolor físico y emocional brotó "justo cuando una enfermera me dio un abrazo y le alivió como nada en este mundo". Algo que las enfermeras hacen cada día con sus pacientes y familiares. "Pasa con los niños con enfermedades terminales, personas en cuidados paliativos, enfermos crónicos o con problemas de movilidad a los que visitáis en sus casas, así como sus allegados, a los que cuidáis, queréis y dais un consuelo único. Qué duro es y, sin embargo, qué cariño trasladáis", ha puesto en valor.