"Solo pedíamos tranquilidad y nos acusaron de racistas"
Sin embargo, en un momento dado nos trasladaron a un box contiguo, donde ya había una paciente acompañada por sus cinco hijos. El ambiente era muy ruidoso, con conversaciones en voz alta y videollamadas, lo que dificultaba el descanso. El personal sanitario intentó organizar la situación, pidiendo que redujeran el número de acompañantes y bajaran el volumen. Nos acusaron de racistas.