Historias LGTBI en Gaza
“No sé cuánto tiempo viviré, así que solo quiero que este sea mi recuerdo aquí antes de morir. No voy a dejar mi hogar, pase lo que pase. Mi mayor arrepentimiento es no haber besado a ese chico. Murió hace dos días. Nos habíamos dicho cuánto nos gustábamos y yo fui demasiado tímido para besarlo la última vez. Murió en el bombardeo. Creo que una gran parte de mí murió también. Y pronto estaré muerto. Younus, te besaré en el cielo”. En Palestina, la disidencia sexual y de género es delito, como herencia directa del Código Penal aprobado por el Mandato Británico de Palestina en 1936. En Israel, el pinkwashing se utiliza para encubrir las políticas genocidas del Estado, en un maquillaje discursivo cada vez menos efectivo, mostrándose como un ejemplo internacional de cómo se instrumentalizan las causas LGBTI para ocultar y legitimar ofensivas racistas y coloniales o, como es el caso actual, un genocidio.
