Los niños no se tocan | El Gran PREICANO
Estas personas están entre nosotros. Caminan por las mismas calles, trabajan en lugares que jamás sospecharíamos y conviven en entornos aparentemente normales. Nunca sabremos exactamente dónde están ni lo cerca que pueden llegar a estar de nosotros o de las personas que más queremos. Por eso hay que mirar de frente a los problemas. A todos. Sin elegir solo los que nos resultan más fáciles de afrontar. Porque cuando decidimos ignorar ciertas realidades, cuando preferimos no mirar, otros encuentran el espacio perfecto para actuar con impunidad.