La última extravagancia de Peinado
El magistrado que investiga a Begoña Gómez exige un chófer de La Moncloa para ir al recinto a tomar declaración a Bolaños y que le devuelva después al juzgado en una providencia que destila rencor y animadversión, además de claros síntomas de narcisismo. Reclama acceso directo por la puerta grande y sin identificación previa