Una daga de hace 700 años con forma de testículos aparece en una fortaleza sueca y desconcierta a los arqueólogos
Se llevaba colgada del cinturón y su diseño no dejaba lugar a dudas. No se trataba solo de una herramienta práctica. Era una declaración. En una época en la que la hombría se medía por la fuerza, la posición y la ostentación, cualquier objeto servía para dejar claro quién dominaba y quién obedecía.