La neurociencia estudia cómo la morfología del cerebro predispone a las adicciones
Durante décadas, la adicción fue concebida principalmente como una consecuencia directa del daño cerebral provocado por las drogas. Según esta visión, el consumo repetido alteraba la química del cerebro, dañaba sus estructuras y, con el tiempo, generaba una dependencia patológica. Era una explicación lineal: primero el consumo, luego la lesión, después la adicción.