La ley de Irene Montero también rebaja al mínimo la protección en las vejaciones a las mujeres
Las vejaciones quedan reguladas con una prueba casi imposible y, por lo tanto, su protección se ve diezmada en la práctica.
Las vejaciones quedan reguladas con una prueba casi imposible y, por lo tanto, su protección se ve diezmada en la práctica.