La gramática del odio: cómo la ultraderecha manipula el lenguaje para dividirnos
No es casualidad que las expresiones utilizadas en discursos xenófobos, lgtbifóbicos o sexistas estén cargadas de intención política, aunque suenen «neutras». Hablar de “invasiones”, “ilegales”, “ellos”, “nosotros”, “proteger nuestras tradiciones” o “recuperar el control” no es solo un asunto de vocabulario: es estrategia discursiva. Y ahí entra la gramática. Por ello, entender cómo funciona el lenguaje —desde las preposiciones hasta la voz pasiva— es clave para desenmascarar narrativas tóxicas que se disfrazan de sentido común.