Estudio revela que la forma en que está conectado el cerebro sería la clave para pensar con agilidad
El cerebro humano nunca está quieto. A cada instante cambia de estado mental: pasa del enfoque a la distracción, de la calma al estrés, del descanso a la acción. Esta capacidad de adaptación y reorganización, según la situación, es lo que conocemos como flexibilidad mental. Pero ¿qué la hace posible?