#4#10 bueno, son "nuestros" porque lo dice un papelito, vivo en pueblo con gitacanis que teóricamente vienen naciendo aquí desde 1500, y esta claro que pertenecemos a culturas diferentes, y tratándose de los murcianos son hasta una especie diferente.
#16 Es que es acojonante, se ve en el vídeo que ni la toca, pone #10 la imagen de como mueve la mano en cabestrillo al salir del hospital y tenemos a #17 que si estamos intentando tomarle por gilipollas por mostrarle una evidencia del calado "el agua moja"
Porque ya nos conocemos todos aquí, y sé que nos está troleando, nadie creo que tenga la merma tan grande, a pesar de los sesgos, de creer a la llorona cuentista que es mitad tonta mitad tetas de plástico.
Ahora si, va a venir de puta madre como demostración que las denuncias falsas existen y son el día a día en este país.
#10 falacia, a quien hay que apretar es las empresas para que dejen de tener "el mejor año de beneficios de la historia" mientras sus empleados malviven con sueldos de mierda y bajo la amenaza de traerse a trabajadores de fuera porque los de aquí no quieren trabajar ... por una miseria, no se porqué me da que no sabes quien te está jodiendo, y eso sin entrar en la comparativa que hace el periódico este, que ya de por sí es una falacia, comparando sueldos individuales con prestaciones familiares
#10 Hay que ser simplon, nadie le pide a Rahm el certificado de creencia, ni a los miles de musulmanes que viven en Europa, que sea un mongolo puede pero hay que ser simplon para criticar algo que todos hacemos, simplon y encima nos creemos listos, envío para calentar a subnormales, como es el caso,
#10 El sentido común debería nacer de ti mismo, pedir que te de las gracias cuando te he tenido que recordar como actuar correctamente me parece egocéntrico por tu parte.
#10 ¿Conoces tú alguien que paga impuestos queriendo que sean para lumis de ministros? O alguien que lo haga sabiendo que son para correrías de un monarca que luego tiran a la furcia por la borda del barco porque viene la legítima, o para arreglarle la cadera que se ha partido en aventura privada con erótico resultado. O quien paga impuestos sabiendo que son para pagar un delincuente común que se disfrace de sacerdote y secuestre en su propia casa a la esposa y al hijo del tesorero que tiene pruebas de la caja B de su partido político.
Podríamos seguir.
La fiscalización, en España, son las elecciones. Los españoles no acaban de usarlas como mejor podrían para defender sus intereses cívicos. Pero en no mucho hay otro intento, a ver si somos capaces, como pueblo, de votar mayoritariamente algo que nos convenga.
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