La mente es sin duda maravillosa, pero muy traicionera. El ser humano no es plenamente consciente de todos los sesgos cognitivos a los que recurre su intelecto para lidiar, día tras días, con la multitud de estímulos a los que está sometido. Se trata de atajos que, por un lado, facilitan y agilizan la capacidad de procesamiento a fin de ofrecer respuestas eficaces en tiempos reducidos y, por otro, liberan la mente de cómputos innecesarios para así evitar una sobrecarga excesiva de ésta.
Muchos animales entienden los números a un nivel básico para usarlos en tareas esenciales, como forrajeo, esquiveros y manejo de recursos. Sin embargo, las operaciones aritméticas complejas, como la suma y la resta, el uso de símbolos y / o el etiquetado solo se han demostrado en un número limitado de vertebrados no humanos. Mostramos que las abejas, con un cerebro en miniatura, pueden aprender a usar el azul y el amarillo como representaciones simbólicas para la suma o la resta. En un entorno de vuelo libre, las abejas individuales...
Publicado recientemente en Scientific Reports, este estudio es el primero en revelar cómo la cognición y el estado de ánimo en los ratones están regulados por el reloj corporal y cómo las regiones cerebrales pertinentes se ven afectadas por la insuficiencia cardíaca. Si los neurocirujanos siempre miran en el cerebro y los cardiólogos siempre miran en el corazón, este nuevo estudio analiza ambos en conjunto.
Cada vez hay más pruebas de la importancia de la microbiota intestinal en la regulación de la actividad cerebral y las funciones cognitivas. Los microbios median en la comunicación entre los sistemas metabólico, inmunitario periférico y nervioso central a través del eje microbiota-intestino-cerebro. Sin embargo, no se sabe muy bien cómo interactúan mutuamente el microbioma intestinal y las neuronas del cerebro ni cómo afectan estas interacciones al funcionamiento normal del cerebro y a la cognición.
Científicos de la Universidad de Granada (UGR) han demostrado que la microbiota contribuye al desarrollo de la inteligencia y la memoria, lo que permite abrir nuevas opciones terapéuticas para mejorar el neurodesarrollo infantil.
"¿Sabe el judío medio algo sobre el pueblo de Palestina?. El médico y experto en traumas Dr. Gabor Maté respondió a un miembro del público israelí que le preguntaba cómo podía "tener compasión" por los "animales" implicados en los ataques del 7 de octubre del año pasado. Dr. Maté primero corrigió su recuerdo del 7 de octubre antes de argumentar que la historia no comenzó el 7 de octubre y comparar el tratamiento de los palestinos indígenas con el de las comunidades indígenas de Canadá y Estados Unidos, recibiendo múltiples rondas de aplausos.
Estudios previos han demostrado que el exceso de trabajo provoca estrés, ansiedad y una reducción de la función cognitiva. Pero el nuevo estudio, publicado en la revista Occupational and Environmental Medicine, también muestra que trabajar demasiado produce cambios físicos en el cerebro. ¿Qué tipo de cambios? Un aumento del volumen cerebral en áreas específicas asociadas con la función ejecutiva (habilidades cognitivas) y la regulación emocional en quienes trabajan más de 52 horas semanales, en comparación con un grupo sin exceso de trabajo...
nos facilita procesos, pero ¿cuál es el coste para nuestro cerebro de depender cada vez más de ChatGPT? A esta pregunta trata de dar respusta la publicación preliminar de un nuevo estudio experimental del Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), liderado por la investigadora Natalia Kosmyna, sobre los efectos de los 'grandes modelos lingüisticos', titulado 'Tu cerebro y ChatGPT: acumulación de deuda cognitiva al utilizar un asistente de inteligencia artificial para tareas de escritura'.
Los estudiantes que escriben a mano presentan patrones de conectividad cerebral más elaborados que aquellos que utilizan teclados. Esta mayor actividad neuronal es crucial para la formación de la memoria y la codificación de nueva información. Para escribir a mano, el cerebro necesita coordinar movimientos precisos, visualizar lo que se escribe y traducir ideas en palabras. Es una especie de circuito de alta demanda que obliga a la mente a ponerse en marcha. Algo así como una gimnasia mental.
La investigación introdujo el concepto de "deuda cognitiva" y muestra que el uso de herramientas de IA como ChatGPT debilita la memoria. Según reportes, el análisis, que involucró a 54 estudiantes durante cuatro meses, mostró que aquellos que utilizaron ChatGPT para escribir tareas tuvieron una conectividad cerebral más débil, en comparación con los que realizaron las tareas sin ayuda de IA.
Un nuevo estudio afirma que los niños que juegan a videojuegos habitualmente experimentan un aumento mayor de su cociente intelectual que aquellos que no suelen disfrutar de este hobby, tal y como informan desde Science Alert. Siendo más concretos, el neurocientífico Torkel Klingberg ha dirigido a un equipo de investigadores para analizar el tiempo que han pasado frente a una pantalla casi 10.000 niños estadounidenses de entre 9 y 10 años que pasaron alrededor de una hora al día jugando a videojuegos.
Hace tiempo que se conocen los efectos del deporte sobre el cerebro, como su capacidad para hacer frente al envejecimiento o para mejorar la evolución de enfermedades como el alzhéimer, sin embargo se desconocía el papel específico de la microbiota intestinal en este proceso. En primer lugar, los investigadores/investigadoras observaron en modelos animales que la práctica física, de unos 40 minutos a velocidad media, mejora la diversidad de las bacterias que habitan en el intestino.
Hablamos del cerebro con el neurocientífico Javier Ortiz-Tudela. Dirige el proyecto CONNECTS desde el Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento de la Universidad de Granada. Javier Ortiz-Tudela nos habla de cómo el cerebro utiliza distintos tipos de memoria para lo que considera congruente o incongruente. Él está estudiando cómo procesa el cerebro toda esta información. Encefalogramas y resonancias magnéticas permiten ver cómo se producen estos procesos y cómo reacciona el cerebro cuando encuentra un error predictivo.
Neurocientíficos de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) han identificado cinco épocas principales de la estructura cerebral a lo largo de la vida humana, a medida que los cerebros se reconfiguran para soportar diferentes formas de pensar mientras las personas crecen, maduran y declinan.
Un nuevo experimento revela que quienes sufren insomnio muestran patrones de pensamiento diurno incluso por la noche. Esta diferencia en el ritmo cerebral podría abrir la puerta a terapias más efectivas.