La Guardia Civil, a través de su cuenta de Twitter nacional, pide la colaboración ciudadana para tratar de encontrar al que está envenenando gatos en Torrejón de Ardoz. «Entre todos podemos encontrarlo», decía el mensaje acompañado del teléfono 062 para poder denunciar ante cualquier sospecha.
Que un filósofo respetado como el británico John Gray (South Shields, 1948), profesor de ciencia política en la Universidad de Oxford o de pensamiento europeo en la London School of Economics (...) marca un cambio de paradigma (...) la filosofía, como de la religión, es la ansiedad, algo que los gatos no tienen cuando desaparecen las amenazas de tipo práctico. Carecen de pensamiento abstracto y eso les da libertad, viven libres del imperio de las palabras y de sus fantasías”.
La Guardia Civil en el marco del deber de proteger la naturaleza y el bienestar de los animales, ha detenido a una persona por su presunta participación en el robo de tres gatos y la muerte de otro en el interior de las instalaciones
Cuando tienen apenas unos días de vida, los gatos aprenden a ronronear, ese sonido tan característico que en general para nosotros, los humanos, significa que se encuentran bien. Sin embargo, detrás del ronroneo hay más de lo que nos imaginamos.
Al observar las interacciones entre gatos y humanos, los científicos confirmaron que esta expresión hace que los gatos, tanto familiares como extraños, se acerquen y sean más receptivos a los humanos. Solo tienes que sonreírles más. No a la manera humana, mostrando los dientes, sino a la manera felina, entrecerrando los ojos y parpadeando lentamente.
Un estudio reciente ha demostrado que los gatos domésticos llegaron a China hace aproximadamente 1.400 años a través de la famosa Ruta de la Seda. Este descubrimiento, basado en análisis genéticos, ofrece una visión detallada de cómo estos felinos se integraron en la sociedad china durante la dinastía Tang (618-907 d.C.).
Una persona que vive sola y enfrenta una enfermedad mental puede sentirse atrapada entre la ansiedad, la tristeza o el aislamiento. En ese contexto, la compañía de un gato puede resultar mucho más que una presencia afectuosa: puede convertirse en un recurso terapéutico. Como explicó The Conversation, la cercanía de estos animales, su comportamiento silencioso y su capacidad de generar confort emocional los posiciona como aliados valiosos en contextos terapéuticos y también en la vida cotidiana.
El grupo ornitológico SEO/Birdlife alerta de la catástrofe ambiental provocada por gatos asilvestrados en el Parque del Alamillo, consecuencia directa de la ley animalista ante la que se mantuvieron en silencio.