Una persona que vive sola y enfrenta una enfermedad mental puede sentirse atrapada entre la ansiedad, la tristeza o el aislamiento. En ese contexto, la compañía de un gato puede resultar mucho más que una presencia afectuosa: puede convertirse en un recurso terapéutico. Como explicó The Conversation, la cercanía de estos animales, su comportamiento silencioso y su capacidad de generar confort emocional los posiciona como aliados valiosos en contextos terapéuticos y también en la vida cotidiana.
La obsesión humana por las mascotas ha alcanzado cotas tan elevadas que la mera posesión de animales domésticos convencionales empieza a resultar pedestre, casi un síntoma imperdonable de vulgaridad burguesa. ¿Quién podría presumir hoy de tener un cerdo vietnamita si tu vecino se pasea con archaeopteryx del jurásico «desextinguido» mediante la modificación genética de una urraca? Admitámoslo sin tapujos: los gatos persas y los bulldogs franceses han perdido toda capacidad para provocar envidia.
Su objetivo es asegurar tanto la protección de las mujeres que sufren violencia machista como el bienestar de sus animales de compañía. Casi el 60% de las mujeres que sufren violencia de género en el hogar retrasan el momento de dejar a su maltratador por miedo a posibles represalias contra sus animales de compañía. Esta es otra forma de violencia vicaria. El pacto de estado contra la violencia de género contempla un programa que acoge a estas mascotas.
Cuando tienen apenas unos días de vida, los gatos aprenden a ronronear, ese sonido tan característico que en general para nosotros, los humanos, significa que se encuentran bien. Sin embargo, detrás del ronroneo hay más de lo que nos imaginamos.
En Oregon, un habitante fue diagnosticado recientemente y es el primer caso desde 2015 en la región. Las autoridades resaltaron la importancia de la prevención, especialmente en mascotas, para evitar la propagación de la enfermedad
Seis meses después de su publicación en el BOE, la ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales estará operativa a partir de finales de septiembre. Se trata de la primera norma de rango estatal en esta materia, y tiene como objetivo armonizar la legislación de las comunidades autónomas.
Aunque el Border Collie, debido a su excelente trabajo de pastoreo, a menudo se considera el perro más inteligente del mundo, los científicos acaban de descubrir que otra raza ostenta este honor: el Malinois Belga puede ser el cánido más inteligente, según las pruebas realizadas entre más de 1.000 ejemplares de 13 razas.