Un reciente estudio ha revelado los mecanismos cerebrales que permiten a los seres vivos superar respuestas instintivas de miedo, un hallazgo que podría abrir el camino a nuevos tratamientos para trastornos como la ansiedad, las fobias y el estrés postraumático (TEPT). La investigación, realizada por un equipo del Sainsbury Wellcome Centre (SWC) de la University College London, experimentó con ratones para identificar con precisión cómo el cerebro aprende a suprimir respuestas ante amenazas que, con el tiempo, se revelan inofensivas.
El sexo es algo que te alegra la vida, pero, eso sí, también puede hacerte temblar las piernas cuando hace mucho que no follas y, por fin, vas a acostarte con esa persona que te encanta tanto tanto…¿Le gustaré desnud@?” “¿Y si estoy tan nervios@ que no me excito lo suficiente y acaba siendo un desastre?” “A lo mejor le va el sado y no me lo dice para que no salga corriendo”. Relax, no desvaríes todavía, todo está controlado. Que sufras de nervios es algo muy normal, e incluso mágico, siempre y cuando no perjudiquen la normalidad del encuentro.
Ansiedad y depresión, depresión y ansiedad. Decantarse por una de las dos dolencias es complicado. La elección genera ansiedad y la sospecha de haber elegido mal, depresión. ¿Cuál de las dos es preferible? Uno de nuestros redactores ha estado una semana deprimido y otra semana ansioso y estas son sus conclusiones.
¿Es el estrés perjudicial? Aunque la contestación pudiera parece obvia, no es tan simple. De hecho, la respuesta más correcta sería “depende”. Partamos de que el estrés es un componente normal de nuestra vida. La respuesta de estrés ha sido seleccionada evolutivamente para hacer frente a amenazas.
Un equipo de neurocientíficos del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia y la Universidad de California, San Francisco (EE. UU.) ha logrado identificar las 'células de la ansiedad' ubicadas en el hipocampo del cerebro, pudiendo no solo regular la ansiedad y el comportamiento asociado a esta, sino controlarlas mediante luz (optogrnética), al menos, en ratones.
La OMS estima que el 3,6% de la población mundial padecía en 2015 trastornos de ansiedad. La ansiedad no patológica es mucho más frecuente, todos los seres humanos la sufrimos. La idea de que este problema es algo que debemos eliminar de nuestra vida para ser felices está muy presente en la cultura actual. Hemos hablado con varios especialistas sobre cómo afrontarla. Esto es lo que nos han contado.
Muchos creen que las personas que desarrollan ansiedad o depresión se trata de un simple estado de ánimo que se puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Esas personas no pueden simplemente ir a dormir y recuperarse de ese trastorno. Para una persona con ansiedad o depresión la vida es difícil y dolorosa.
Llevo unos 5 años sufriendo depresión y ansiedad. Durante este tiempo ”el lobo” me ha visitado y se ha quedado muchas veces viviendo en mi cuerpo, implacable, y con sus afilados colmillos ha dado dentelladas que han desgajado mi alma hasta el límite de “desangrarme” moral y físicamente. Quiero contar a la comunidad, a todos vosotros que formáis Mediatize, mi largo viaje en esta lucha por recuperar mi salud mental: cómo me las arreglo, los retos a los que me he enfrentado, lo que he hecho y lo se puede hacer para intentar algo más que sobrevivir. Mi esposa falleció en noviembre de 2016. Fue…
¿Por qué tenemos ansiedad? ¿Cómo llega a convertirse en un trastorno que genera sufrimiento? ¿Qué son las conductas de evitación y por qué son importantes? ¿Conoces la metáfora de las baldosas azules? ¿Y cuál sería el antídoto para la ansiedad?
Como menciono en el libro "El poder y la ciencia de la motivación", las actividades laborales y el tiempo que pasamos en el trabajo son una de las principales fuentes del llamado "estrés crónico", ese que se alarga en el tiempo y que al final termina afectando negativamente a nuestra salud. Hay revisiones previas que relacionan con bastante claridad el estrés laboral y diversas enfermedades (1, 2, 3) pero lo cierto es que, comparada con otras, sigue siendo una cuestión no demasiado estudiada y sobre la que hay bastantes dudas y pocos datos.
En este caso, es normal pensar que cuando salen canas por estrés, no se trata de un proceso tan orgánico de nuestro cuerpo; sino que es por algo malo. Aunque primero, deberíamos preguntarnos si la afirmación “me salen canas por estrés” es una realidad, que se puede demostrar gracias a los estudios de la ciencia; o se trata de una creencia adquirida. De una idea cultural que se ha heredado de generación en generación hasta que se ha dado como cierta.
Los trastornos relacionados con el estrés, como el trastorno de estrés postraumático y la depresión, son más comunes en mujeres que en hombres. Más información: La gala de la que todo el mundo habla: la noche de 'Las Top 100' se convirtió en el gran evento social de inicio del año
Las personas que sufren de ansiedad crónica exhiben niveles altos de norepinefrina, una hormona-neurotransmisor que juega un rol fundamental en la respuesta al estrés y que producida por periodos prolongados puede afectar el funcionamiento y salud cardiaca de la personas. Todo esto proviene del estudio de la Universidad de Iowa y disponible en el Journal of Neuropsychology, que observó la respuesta de dos grupos de participantes que vivieron una experiencia estresante en el laboratorio.
Según los datos ofrecidos por la Confederación Salud Mental España, el 6,7% de la población en España está afectada por la ansiedad, exactamente la misma cifra de personas que sufren depresión en nuestro país. Una dolencia que, además, se ceba más con las mujeres (9,2%) que con los hombres (4%).
En ocasiones, podemos sentir hambre cuando lo que realmente tenemos es ansiedad. Es decir, confundimos el llamado hambre emocional con el hambre real o fisiológico. La nutricionista Natalia Moragues explica las claves.