El investigador publica ‘Neuronas en marcha’, un libro donde alerta de los riesgos del sedentarismo y recalca que no basta con ir al gimnasio: hay que moverse más y dejar de pasar tantas horas sentados
Los beneficios cerebrales que trae el ejercicio pueden sonar familiares. La mayoría de nosotros sabemos que mantenernos en movimiento puede significar un impulso para la salud mental y neurológica. Pero, ¿qué pasaría si, mediante la comprensión de estos procesos bioquímicos, pudiéramos obtener toda esa ganancia cerebral sin pasar por el esfuerzo del ejercicio? Los experimentos con ratones ya han demostrado la viabilidad de tal atajo. Y hay indicios de que los resultados en roedores también podrían funcionar en humanos.
Buscar el equilibrio entre cuerpo y mente se volvió clave para la vida actual. En ese escenario, millones de personas intentan mantenerse activas sin afectar sus tareas laborales. La solución llegó en forma de un invento que combina ejercicio con productividad, pensado para un ritmo acelerado donde cada minuto cuenta. Una bicicleta de escritorio que convierte el ejercicio en energía para cargar dispositivos, sin necesidad de cables ni enchufes externos. Diseñada para quienes pasan muchas horas frente a una pantalla.
Por un viaje, por una enfermedad, por una lesión, por un cambio de vida o simplemente por pereza puede llegar un día en que dejas de salir a correr. De acudir a las sesiones de spining en el gimnasio, a las partidas semanales de pádel o de subir montañas durante el fin de semana.
Investigadores españoles han demostrado que la progenie de los ratones corredores aprende y memoriza mejor que la de los ratones sedentarios. El equipo describe todos los genes cuya expresión cambia en el cerebro como consecuencia del ejercicio.
Un ejercicio que ha compartido una madre en Twitter ha generado un interesante debate en la red social. Este es el enunciado de la práctica de la discordia: "Hay cuatro cajas con tres aros cada una. ¿Cuántos aros hay en total?".
Hacer ejercicio no ayuda a perder peso. De hecho, apenas modifica la quema de calorías diaria. ¡Bienvenido a la paradoja del ejercicio! Profundicemos en la ciencia de cómo el cuerpo maneja las calorías y sabotea nuestros mejores esfuerzos por quemarlas.
Comprobaron que cuando los músculos se contraen muchas veces comienzan a producirse en él dos proteínas, llamadas p38α y p38γ. A su vez, la segunda promueve la activación de otra proteína, llamada IL-15, que actúa sobre la corteza motora del cerebro, encargada del movimiento. Todo esto, en conjunto, aumenta las ganas de hacer ejercicio, provocando que se activen más de estas proteínas, hasta llegar a un límite determinado.
Veinte de las mundialistas y 23 más se unieron para emitir un comunicado conjunto, a través del sindicato FUTPRO y cuyo borrador fue publicado en Visibilitas, en el que Jenni Hermoso niega el consentimiento del beso y en el que anuncian que no volverán a la selección mientras esté Luis Rubiales.
Dentro de la categoría de dispositivos vestibles encontramos a las pulseras de ejercicio. Estos aparatos permiten medir el ritmo cardíaco y la cantidad de pasos que hacemos en un recorrido. Si la pulsera tiene pantalla nos permite ver la hora como si de un reloj se tratara y recibir notificaciones de llamadas o mensajes de la aplicación de mensajería que utilicemos.
En España, cada vez más gente hace deporte. Según la encuesta sobre hábitos deportivos del Ministerio de Educación, entre 1980 y 2010 el porcentaje de gente que practica algún deporte ha pasado del 25 al 40%. La tendencia, además, continua ascendiendo ya que, según la última encuesta, con datos de 2015, el porcentaje de personas …