Las motobombas de la Xunta no salen porque no hay quien las conduzca
El Gobierno gallego intenta desviar la atención hacia el Ejecutivo central mientras decenas de vehículos de extinción no pueden operar por falta de personal. Con miles de hectáreas calcinadas en Ourense, la Xunta reclama refuerzos al Estado mientras mantiene inoperativas sus propias motobombas. Los sindicatos denuncian que la plantilla está incompleta, las vacantes sin cubrir y que el plan antiincendios se ha improvisado con llamadas de urgencia cuando el desastre ya estaba en marcha.