A raiz de esta foto de El Equipo A que ha subido RoundPixel www.mediatize.info/c/577237 me ha dado por pensar cómo sería un remake adaptado a los tiempos wokistas que vivimos, vamos, o lo que es lo mismo, ¿qué pasaría si la hiciera Netflix?
A ver, en el elenco original ya hay un negro, eso está bien, pero es demasiado masculino y fuerte. Lo cambiamos por una lesbiana negra, igual de fuerte, pero ya no es patriarcal. Y ducha en el bricolaje, claro, como M. A..
¿El loco podría ser otra mujer? No, porque eso sería estereotipo negativo. ¿El seductor podría ser una mujer? No, porque eso sería estereotipo negativo. El papel de Aníbal lo tendría otra mujer, sería el cerebro, un estereotipo positivo.
Volvamos a Murdoch. Tendría que ser de una minoría, propongo un gazatí que aprendió a pilotar helicópteros de los que heróicamente les robaban a los israelíes. No faltarían anécdotas que contaría en casi cada capítulo sobre su juventud en la franja de Gaza. Y si está loco se puede echar la culpa a todo lo que le hizo pasar Israel.
Por último, el seductor, Phoenix, dejemos que sea un hombre, pero asiático, de modo que su seducción resulta exótica y atractiva, elegante, para nada machirula y tóxica como si fuera un guaperas blanco.
A ver, en el elenco original ya hay un negro, eso está bien, pero es demasiado masculino y fuerte. Lo cambiamos por una lesbiana negra, igual de fuerte, pero ya no es patriarcal. Y ducha en el bricolaje, claro, como M. A..
¿El loco podría ser otra mujer? No, porque eso sería estereotipo negativo. ¿El seductor podría ser una mujer? No, porque eso sería estereotipo negativo. El papel de Aníbal lo tendría otra mujer, sería el cerebro, un estereotipo positivo.
Volvamos a Murdoch. Tendría que ser de una minoría, propongo un gazatí que aprendió a pilotar helicópteros de los que heróicamente les robaban a los israelíes. No faltarían anécdotas que contaría en casi cada capítulo sobre su juventud en la franja de Gaza. Y si está loco se puede echar la culpa a todo lo que le hizo pasar Israel.
Por último, el seductor, Phoenix, dejemos que sea un hombre, pero asiático, de modo que su seducción resulta exótica y atractiva, elegante, para nada machirula y tóxica como si fuera un guaperas blanco.
Pues ya está, arreglado.