Acabo de escuchar al economista de la cadena SER contar lo malos que son los aranceles de Trump a los coches que se exportan a Estados Unidos (un 25% a partir de abril), que desde Europa son unos cuantos, y como la Unión Europea va a hacer lo propio con los coches estadounidenses, cómo eso es malo malísimo para los consumidores, que ahora pagarán más por esos coches, y encima la bolsa está penalizando a todas las compañías automovilísticas.
¡Madre mía! Menudo analista superficial. Lo que no dijo ese payaso es que todos los potenciales consumidores de esos coches, una buena parte, pongamos el 50%, no se quedarán parados sin comprar un coche, sino que se decidirán por otro coche, en Europa posiblemente por uno asiático o europeo, y en Estados Unidos posiblemente por producto local. ¡Menudo drama! Al final el consumidor sigue teniendo múltiples opciones de compra, lo que va a haber es un trasvase de compras de unas marcas a otras. Ciertamente, las exportaciones recíprocas por parte de los dos países (Estados Unidos y Europa) se reducirán, claro, eso afectará a algunas marcas, es cierto, pero no es algo tan grave para el consumidor, como he dicho.
Y lo de la bolsa, en fin, la bolsa sube y baja cada día, es el Sálvame de la economía, reaccionando a todo lo que pasa, normalmente de forma excesiva. Lo cual no deja de ser curioso, que algo, por un lado, tan importante, como es el valor de las empresas (sus acciones), sea, a la vez, tan voluble y tan manipulable. Es el casino de la economía.
¡Madre mía! Menudo analista superficial. Lo que no dijo ese payaso es que todos los potenciales consumidores de esos coches, una buena parte, pongamos el 50%, no se quedarán parados sin comprar un coche, sino que se decidirán por otro coche, en Europa posiblemente por uno asiático o europeo, y en Estados Unidos posiblemente por producto local. ¡Menudo drama! Al final el consumidor sigue teniendo múltiples opciones de compra, lo que va a haber es un trasvase de compras de unas marcas a otras. Ciertamente, las exportaciones recíprocas por parte de los dos países (Estados Unidos y Europa) se reducirán, claro, eso afectará a algunas marcas, es cierto, pero no es algo tan grave para el consumidor, como he dicho.
Y lo de la bolsa, en fin, la bolsa sube y baja cada día, es el Sálvame de la economía, reaccionando a todo lo que pasa, normalmente de forma excesiva. Lo cual no deja de ser curioso, que algo, por un lado, tan importante, como es el valor de las empresas (sus acciones), sea, a la vez, tan voluble y tan manipulable. Es el casino de la economía.