Menos mal que podemos acceder a una voz racional frente a este suceso que está teniendo tanta repercusión mediática, imagínate que sólo tuvieras la TV. Esto es demencial, con todas las letras. Bulo gigántico, y menos mal que está todo grabado. Acojonante cómo la autodenominada izquierda cae tan bajo, su autodestrucción por implosión sigue con toda la potencia de la que es capaz.
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