Creo que la estupidez nunca había llegado tan lejos como en este siglo. Se llenan la boca con la sostenibilidad y luego aplican políticas no sostenibles, como es, por ejemplo, dejar que vengan inmigrantes sin control, favorecer las reagrupaciones familiares, otorgar papeles por tiempo de estancia, etc.
Trabajé con menas y venían con unos pedos muchos..., eso sí había que respetarles el rabadán.