En vez de una cadena de mando, hay una fábrica de inspiración. Basta que los grupos terroristas inunden la redes con clips de atentados reales, discursos de mártires, canciones de odio y tutoriales sobre cómo fabricar explosivos caseros y manifiestos para reclutar.
¿Su público objetivo? Menores resentidos, solitarios y crédulos con ganas de “hacer justicia” por cuenta propia.
En los últimos cinco años, el 93% de los atentados terroristas mortales en Occidente fueron perpetrados por actores solitarios, según el Instituto para la Economía y la Paz, un centro de estudios. Internet ha acelerado la radicalización.
En línea todo se mezcla, y lo extremos chocan y se potencian entre sí. Comparten el odio al sistema, el autoritarismo y culto a la violencia. Hay supremacistas blancos que admiran al Estado Islámico y yihadistas que copian el lenguaje de la ultraderecha. Los jóvenes inmaduros son su materia prima.
Muchos de los terroristas imberbes, se sienten atraídos por las narrativas violentas en línea, impulsados por vulnerabilidades individuales, como el sufrimiento psicológico, la soledad y el bullying, según los expertos. En línea, encuentran una comunidad en torno a crisis colectivas y eventos traumáticos, como el miedo a la migración o la guerra en Gaza, que conectan con su lucha personal.
#1 El caso es que los terroristas de ultraderecha no dejan de ser un fenómeno marginal con pocos imitadores (y no ha sido por no intentarlo).
No deja de existir, hace un par de semanas hubo un atentado en una mezquita: pero no son los más frecuentes, ni parece que sean movimientos que vayan a crecer.
#3#4 en Europa los terroristas de extrema derecha son un fenómeno marginal, en USA igual no tanto. Como allí tienen balaceras un día si y otro también, aunque sólo una pequeña parte sean causas por supremacistas los números no son tan marginales a mi parecer. Con búsqueda rápida me sale en 2008 una balacera en una iglesia de Knoxville durante una presentación infantil, 2 muertos, presumo que negros, porque el asesino era racista. En 2012 tenemos un ataque a un templo Sij en Wisconsin, donde un supremacista mató a 6 feligreses. En 2015 un racista se carga a 9 negros en una iglesia emblemática por la cosa de los derechos civiles en Charleston, Carolina del Sur. En 2017 en Charlottesville, Virginia, un nazi arrampló con su coche en una multitud, mató a una chica e hirió a más de 30 personas. En 2019 en un Walmart de El Paso, en Texas, un supremacista se cargó a 23 personas, parece que hasta el momento es la masacre más grande realizada por motivos racistas. Otro supremacista en 2022 se puso a tirotear a gente en un supermercado Tops Friendly Markets en Buffalo, Nueva York, mató a 10 personas; de esta salió un vídeo espeluznante porque iba, como el de Nueva Zelanda, con una gopro. Dice Wiki que según datos del Centro sobre el Extremismo de la Liga Antidifamación (ADL), entre 2010 y 2020 se registraron 21 asesinatos masivos relacionados con el extremismo, "una cifra que triplica la de cualquier otra década desde los años 70. Todos los asesinatos extremistas identificados en 2022 estuvieron vinculados al extremismo de derecha, con un número especialmente alto relacionado con el supremacismo blanco".
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¿Su público objetivo? Menores resentidos, solitarios y crédulos con ganas de “hacer justicia” por cuenta propia.
En los últimos cinco años, el 93% de los atentados terroristas mortales en Occidente fueron perpetrados por actores solitarios, según el Instituto para la Economía y la Paz, un centro de estudios. Internet ha acelerado la radicalización.
En línea todo se mezcla, y lo extremos chocan y se potencian entre sí. Comparten el odio al sistema, el autoritarismo y culto a la violencia. Hay supremacistas blancos que admiran al Estado Islámico y yihadistas que copian el lenguaje de la ultraderecha. Los jóvenes inmaduros son su materia prima.
Muchos de los terroristas imberbes, se sienten atraídos por las narrativas violentas en línea, impulsados por vulnerabilidades individuales, como el sufrimiento psicológico, la soledad y el bullying, según los expertos. En línea, encuentran una comunidad en torno a crisis colectivas y eventos traumáticos, como el miedo a la migración o la guerra en Gaza, que conectan con su lucha personal.
No deja de existir, hace un par de semanas hubo un atentado en una mezquita: pero no son los más frecuentes, ni parece que sean movimientos que vayan a crecer.
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juzga por ti mismo: de.wikipedia.org/wiki/Liste_von_Terroranschlägen_in_Deutschland_seit_
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