Salía en los kioscos todas las semanas, y no solo publicaba noticias, análisis de juegos, o sus míticos mapas. También enseñaba a programar en lenguajes BASIC y código máquina, y los lectores podían enviar sus programas, que se publicaban en la propia revista para teclearlos a mano o, más tarde, en cintas de casete que venían con la revista.
Se dejan una de las secciones fuertes de la revista: la de hardware.
Se dejan una de las secciones fuertes de la revista: la de hardware.
#10 Ese era el problema de la Micromania que teníamos todos.