IA: El debate que nunca ocurrirá
La sociedad ha permanecido en completa inopia porque todo se ha presentado gradualmente como si fuera un juego inofensivo y la única voz que ha escuchado ha sido de la parte convenida. Seamos claros: la irrupción de la IA -o mejor dicho, el cúmulo de algoritmos que deciden- ha llegado al mundo sin filtro ni cuidado, sin miramiento o análisis. Se trata de la ejercitación del más puro neocapitalismo sumado a la ley del embudo.