Abascal los habría llamado subnormales y no hubiera pasado nada. Bueno, quizás los medios de derecha hubieran lanzado una campaña sobre la censura, la libertad de expresión y el llamar las cosas por su nombre.
Necesitamos que los influencers se vayan con sus familias muy españolas y muy consumidoras de cerdo allí. Pero lo que está pasando es que se esconden en Andorra.
"No fumes, no bebas alcohol, no consumas drogas, no juegues a juegos de azar o apuestas. Camina, lleva una dieta moderada y variada, mantén relaciones sociales, duerme al menos 7 horas"