Roboto
Las promesas sin garantías suelen acabar en lo contrario de lo que prometen. Por ejemplo, la libertad de las mujeres para trabajar, en la práctica, sólo las ha esclavizado. Porque estar ocho horas fuera de tu hogar, en una habitación con otras personas que no son ni amigos ni familiares, no es libertad. Es esclavitud. Y lo peor es que ya no hay marcha atrás. Para mantener un hogar es necesario el sueldo de dos personas.

No estoy diciendo que la mujer deba estar en casa. Al contrario. A mi me gustaría que todo el mundo pudiera realizarse libremente. Sólo pongo un ejemplo de cómo una promesa sin garantías acaba convirtiéndose en lo contrario de lo que se promete.

Es la reflexión de hoy martes :shit:
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