El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, defendió el despido de 436 brigadistas contratados durante el verano, argumentando que no afectaría a la lucha contra los incendios forestales en la región. Las declaraciones se produjeron el 11 de octubre de 2017, cuando el fuego comenzaba a devastar el Parque Natural da Baixa Limia-Xurés, en Ourense.