Suerte tiene el señor ocupa de que no le pegaran una ensalada de tiros. Con esto se enfrentan los polis de EE. UU. a diario.
Por cierto que con un pequeño cambio de protocolo se ahorrarían muchos problemas. En lugar de darle las instrucciones al detenido para que se dé la vuelta, se arrodille o se tire al suelo, ¿por qué no lanzarle las esposas? Entonces él se las pone y así se ahorran parte del trabajo y se evitan situaciones tensas cuando el sospechoso tiene la voluntad de obedecer. Otra idea es alguna esposa que conecte pierna con muñeca, porque muchas veces les cuesta girar el brazo del detenido hacia atrás, si unas esposas pudieran unir la muñeca con la pierna pues otro ahorro en esfuerzo innecesario con gente que no coopera.
Por cierto que con un pequeño cambio de protocolo se ahorrarían muchos problemas. En lugar de darle las instrucciones al detenido para que se dé la vuelta, se arrodille o se tire al suelo, ¿por qué no lanzarle las esposas? Entonces él se las pone y así se ahorran parte del trabajo y se evitan situaciones tensas cuando el sospechoso tiene la voluntad de obedecer. Otra idea es alguna esposa que conecte pierna con muñeca, porque muchas veces les cuesta girar el brazo del detenido hacia atrás, si unas esposas pudieran unir la muñeca con la pierna pues otro ahorro en esfuerzo innecesario con gente que no coopera.
Ya sabes, por eso se "y no conocerán el miedo"