Fantasía del Imperial College sobre los 20 millones de vidas salvadas por las vacunas COVID-19 [ENG]
El Imperial College ha elaborado una nueva cifra fantasiosa para poner a prueba la credulidad de la gente. Esta vez afirman que la vacunación ha salvado 19,8 millones de vidas.
El Imperial College tiene ahora una reputación mundial por hacer afirmaciones erróneas demostrables basadas en modelos y parece que quieren reforzar esa reputación. Los daños anteriores causados por el Imperial incluyen los modelos de Neil Ferguson en 2001 que condujeron al sacrificio de 6 millones de reses y ovejas supuestamente para evitar la propagación de la fiebre aftosa, lo que costó a la economía del Reino Unido 10.000 millones de libras. Las predicciones posteriores han incluido 50.000-150.000 muertes en humanos en 2002 debido a la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob por el brote de EEB (hubo 177 muertes), 200 millones de muertes por la gripe aviar en 2005 en todo el mundo (hubo 78); 65.000 muertes por la gripe porcina en el Reino Unido en 2009 (hubo 457).
Aunque este no fue el trabajo de Neil Ferguson, este último modelo del Imperial college también está fuera por órdenes de magnitud. La modelización no es más que una conjetura glorificada basada en la extrapolación de supuestos elegidos por los autores. Las suposiciones eran tan descabelladas en el último intento que llegaron a la absurda fantasía de que se habían salvado 20 millones de vidas. Casi no merece la pena perder el tiempo en ello, pero dada la cobertura que ha tenido en los medios de comunicación convencionales, es necesario abordarlo.
Conclusión
Están viviendo en el mundo de la piruleta covidiana. El público tiene que darse cuenta de que instituciones como el Imperial reciben una financiación considerable de la industria farmacéutica y esto colorea la forma en que se presentan las pruebas. Los principales medios de comunicación afirman que estas pruebas son "ciencia" cuando no son más que marketing para la industria farmacéutica. El abismo entre la realidad y la narrativa dominante se está ampliando y el público debe darse cuenta de que las fuentes en las que han confiado en el pasado ya no son de fiar en este tema.