Catástrofes médicas: Tricho System | El Blog De Las Sombras
En 1905, Albert C. Geyser presentó el Tubo de Cornell, construido de vidrio con plomo, que supuestamente eliminaría el peligro de la radiación. Se había descubierto que los rayos X destruían los folículos pilosos, así que el nuevo instrumento de Geyser se empezó a anunciar como la máquina mágica que eliminaba el vello y el acné. La ventana del tubo se situaba en contacto directo con la zona a tratar, de tal modo que esa parte del tejido era la única que recibía el efecto ionizante de los rayos X. Lupus, acné, manchas, úlceras, eczemas, verrugas e hipertricosis comenzaron a tratarse con el nuevo método mágico. No obstante, Geyser era consciente del peligro, ya que él mismo había perdido varios dedos de la mano izquierda como consecuencia de la exposición a la radiación.
Aún así, Geyser y su hijo Frank creyeron haber dado con un protocolo de tratamiento seguro, que destruía los folículos pilosos sin causar dermatitis ni otras lesiones permanentes. De modo que Albert patentó su invento y en 1924 formó una empresa para su explotación comercial, la Tricho Sales Corporation, que se dedicó a la venta y alquiler de las máquinas de rayos X que incorporaban el tubo de Cornell. Después de un entrenamiento de dos semanas, los "especialistas" de la franquicia de los Geyser ya estaban listos para manejar la nueva máquina. No habiendo ningún control, ni ley alguna al respecto, pronto hubo tubos Cornell en más de 75 ciudades del país, irradiando a millones de mujeres.