El Diablo y Coral: extrañas y fructíferas alianzas
No hay ciudad europea que lleve al Diablo tan arraigado en sus mitos urbanos como Praga. Por eso, puede ser posible que él haya estado en sus calles. Y no siempre de forma voluntaria, pues como se expresa en la cita que inaugura este texto, hubo una vez en la que estuvo en estas calles por imposición sobrenatural, anclado a una joven de 19 años: Coral.